Invitan a los episcopales a apoyar a los que protestan contra el oleoducto y a unirse en su defensa

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Aug 30, 2016
Manifestantes en contra del Oleoducto para el Acceso a las Dakotas se pronuncian sobre la amenaza que dicen genera el oleoducto. Foto de No Dakota Access in Treaty Territory – Campamento de las Piedras Sagradas.

Manifestantes en contra del Oleoducto para el Acceso a las Dakotas se pronuncian sobre la amenaza que dicen genera el oleoducto. Foto de No Dakota Access in Treaty Territory – Campamento de las Piedras Sagradas.

[Episcopal News Service] Luego de su declaración de apoyo a la protesta por el Oleoducto para el Acceso a las Dakotas del 25 de agosto, el obispo primado Michael Curry está invitando a todos los episcopales a ayudar a la Diócesis de Dakota del Norte en su tarea de ministrar a los manifestantes.

Ese apoyo, dijeron Curry y otros miembros del personal [denominacional] de la Iglesia Episcopal, podría asumir la forma de ayuda inmediata para cubrir los costos en que incurren sobre el terreno los tres campamentos de protestas que se encuentran en la reserva sioux de la Roca Enhiesta [Standing Rock] o en sus inmediaciones y para acciones de defensa [o promoción] social que pudieran emprenderse en respaldo de las preocupaciones de los manifestantes.

Los organizadores han dicho que se encuentran en urgente necesidad de inodoros portátiles y de contenedores de desechos de carga y descarga. Sus gastos incluyen la comida que se prepara en el lugar, atención sanitaria y gasolina para llegar al sitio de difícil acceso, el cual se ha hecho más difícil por el bloqueo que han impuestos los agentes de la policía en la autopista principal. Las parroquias y congregaciones locales están proporcionando recursos materiales y espirituales para apoyar a los manifestantes y, a su vez, cuentan con el respaldo de la diócesis.

Hemos visto la resistencia de los manifestantes en Roca Enhiesta y, como ha dicho el Obispo Primado, somos llamados a solidarizarnos con ellos por el bien de todos”, dijo Heidi Kim, la misionera de la Iglesia Episcopal para la reconciliación racial. “Como cristianos, creo que una manera en que podemos demostrar nuestra solidaridad es ayudar al clero y las congregaciones de la Diócesis Episcopal de Dakota del Norte a brindar cuidado y apoyo pastoral. Ellos participan activamente en responder a las necesidades físicas y espirituales de los manifestantes, y podrían hacer uso de nuestra ayuda”.

La diócesis está aceptando donaciones económicas, según el Rdo. John Floberg, canónigo misionero de la comunidad episcopal en la reserva de Roca Enhiesta, que atiende tres congregaciones en la parte de la reserva correspondiente a Dakota del Norte: San Lucas [St. Luke’s], en Fort Yates; Santiago Apóstol [St. James’], en Cannon Ball y la iglesia de la Cruz [Church of the Cross], en Selfridge. “El dinero es mejor”, dijo él, “porque podemos comprar de todo aquí o pagar aquí las facturas de los gastos en que se incurran”.

Tales donaciones pueden hacerse a la diócesis pulsando el botón que dice “donate” en su página web, con una referencia a “Roca Enhiesta” [Standing Rock] o “NODAPL”. También pueden enviarse por correo postal a la dirección de la diócesis: 3600 25th St. South, Fargo, ND 58104.

El Rdo. John Floberg posa junto a una bandera de la Iglesia Episcopal que se sumó a las banderas de otras organizaciones y tribus que participan de la protesta contra el Oleoducto para el Acceso a las Dakotas. Foto de la página de Facebook de John Floberg.

El Rdo. John Floberg posa junto a una bandera de la Iglesia Episcopal que se sumó a las banderas de otras organizaciones y tribus que participan de la protesta contra el Oleoducto para el Acceso a las Dakotas. Foto de la página de Facebook de John Floberg.

Floberg dijo que también son aceptables donaciones de materiales, pero sólo aquellos que hayan sido oficialmente solicitadas por la tribu sioux de Roca Enhiesta. Actualmente, esas solicitudes incluyen chamarras y gorros, mantas, tiendas y fórmula para alimento de bebés. Las temperaturas descienden por la noche hasta cerca de los 9º C. y podría haber escarcha en los primeros días de septiembre, dijo él.

Floberg puede transportar donaciones materiales a los campamentos y garantizar su adecuada distribución y uso. Las personas que deseen hacer estas donaciones en especie deben comunicarse primero con él vía email a jffloberg@gmail.com para acordar el envío.

Los manifestantes se oponen al oleoducto de 1857 kilómetros que se extendería desde los yacimientos petrolíferos de Bakken en el noroeste de Dakota del Norte hasta Patoka, Illinois, para llevar diariamente unos 570,000 barriles de petróleo. El oleoducto atravesaría el lago Oahe, parte del río Misurí, apenas a un kilómetro de la reserva. Los que se oponen al proyecto dicen que el oleoducto amenaza el agua potable de la reserva y profana terrenos sagrados. La acción también ha atraído la atención de celebridades como Susan Sarandon, Leonardo di Caprio y la protagonista de Divergent Shailene Woodley, así como de organizaciones tales como el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas.

A los manifestantes, que consiguieron detener las obras este mes en esa parte del oleoducto, se les compara con algunos de los eventos más importantes de la historia nativoamericana, y la Diócesis de Dakota del Norte se ha solidarizado con su causa y [con esa intención] emitió una declaración de apoyo el 19 de agosto y miembros diocesanos han estado en los tres campamentos de protesta ayudando a crear una presencia unificada y contribuyendo con artículos de primera necesidad tales como alimento.

La promoción social en apoyo del objetivo de los manifestantes es otra manera en que los episcopales pueden ayudar, según Jayce Hafner, analista de política nacional de la Iglesia Episcopal que trabaja en la Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia que tiene su sede en Washington, D.C., y el Rdo. Charles Allen Wynder Jr., un diácono que es misionero de la Iglesia para la justicia y promoción sociales.

Ellos dicen que los episcopales pueden:

* Dirigirse a sus representantes y senadores para pedirles que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. haga una completa evaluación medioambiental que contemple todas las implicaciones del oleoducto y que incluya el impacto [que el mismo] ha de tener en la reserva y que respete las obligaciones pactadas [entre el gobierno de EE.UU. y los indígenas] (el pueblo de Roca Enhiesta cuestiona la idoneidad del proceso y el contenido de la evaluación medioambiental expedida por el Cuerpo [de Ingenieros] en julio.

* Pedirle directamente al Cuerpo de Ingenieros del Ejército que lleve a cabo una evaluación medioambiental completa que incluya el impacto [del proyecto] en la reserva y que respete las obligaciones pactadas; y

* Dirigirse al Departamento de Justicia de EE.UU. y solicitarle a los funcionarios que supervisen la naturaleza y utilización de la policía y de posible equipo militar durante la protesta.

Floberg dijo que los manifestantes viven en tres campamentos distintos al lado norte y sur de la desembocadura del río Cannonball, un afluente del Misurí. El campamento de las Piedras Sagradas en la ribera sur del río en la reserva de Roca Enhiesta surgió en la primavera cuando comenzó a correrse la voz sobre la construcción del oleoducto. A principios de este mes “empezó a llegar mucha más gente” y surgió un nuevo campamento en la rivera norte del río en terrenos de unas corporaciones. Manifestantes provenientes de la reserva india Rosebud en Dakota del Sur se unieron a la protesta y levantaron un tercer campamento. Los tres campamentos están cerca del pueblo de Cannon Ball, en Dakota del Norte, sede de la iglesia episcopal de Santiago Apóstol [St. James Episcopal Church].

Si bien hay tres distintas ubicaciones, “no existe competencia entre estos campamentos; están todos unidos”, dijo Floberg.

Más de 4.000 manifestantes han estado en los campamentos a veces y ha habido una presencia continua de más de 600 personas, según él.

Osh Johnson, de la nación diné [o navaja] hace pan para el almuerzo en el campamento de las Piedras Sagradas, uno de los tres campamentos que se han plantado junto al río Cannonball en Dakota del Norte para albergar a los manifestantes que protestan contra el Oleoducto para el Acceso a las Dakotas. Foto de No Dakota Access in Treaty Territory – Campamento de las Piedras Sagradas.

Osh Johnson, de la nación diné [o navaja] hace pan para el almuerzo en el campamento de las Piedras Sagradas, uno de los tres campamentos que se han plantado junto al río Cannonball en Dakota del Norte para albergar a los manifestantes que protestan contra el Oleoducto para el Acceso a las Dakotas. Foto de No Dakota Access in Treaty Territory – Campamento de las Piedras Sagradas.

Los manifestantes han estado comentando en las redes sociales sobre la poca atención que le han prestado a la protesta los medios de prensa nacionales. Si bien el New York Times informó recientemente sobre la protesta, pocas otras publicaciones han seguido el ejemplo.

Floberg hizo notar que la ocupación, durante seis semanas a principios de este año, del Refugio Nacional de la Vida Salvaje en Malheur, Oregón, por un grupo de militantes antigubernamentales armados obtuvo información diaria en la mayoría de los más importantes medios de prensa.

“Esos tipos tenían armas, pero eran mucho menos en número —y estuvieron permanentemente en las noticias”, señaló él. “Esta es una protesta de protección pacífica que continúa y los órganos noticiosos nacionales no parecen darse cuenta. Eso ha sido terriblemente decepcionante”.

Floberg arguyó también lo que dijo haber sido “una cantidad importante de desinformación” dada por los funcionarios del gobierno. “Ha estado destrozando el tejido de una vida común de personas nativas y no nativas”, apunto.

Se han referido a los nativos como “rufianes” y como “si estuvieran participando en actividades ilícitas”, recalcó. El alguacil del condado de Morton dijo que el control de la Autopista 1806 se había erigido porque había habido denuncias de disparos, denuncias que Floberg recalcó que no habían podido corroborarse.

El alguacil, agregó Floberg, también afirmó que le habían dicho que había informes de “niples” [bombas de fabricación casera con tubos] en los campamentos. Floberg explicó que cuando los lakotas se reúnen hay unas personas conocidas como ‘portadores de pipas’ que oran por la gente con la pipa sagrada que está “cargada” de tabaco. Han tergiversado ese ritual de “cargar [el tubo de] la pipa” al decir que los manifestantes estaban haciendo bombas de tubo, señaló.

Floberg dijo también que “parece haber poco interés en la verdad porque están tratando de presionar este campamento y reducir cualquier apoyo y sentimiento públicos para suprimirlo”.

“De manera que yo como sacerdote episcopal no puedo tener acceso irrestricto al lugar donde sirvo como sacerdote”, enfatizó Floberg refiriéndose a [la iglesia] de Santiago Apóstol en Cannon Ball. “Tengo que conducir 64 kilómetros más a partir de esa barricada” para llegar a la iglesia o al “sitio de protección” donde ha estado ministrando.

Él dijo que ha protestado a los agentes de policía en el punto de control de que le están negando los derechos —que le otorga la Primera Enmienda [de la Constitución]— a la libertad de expresión, de reunión y de culto.

– La Rda Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.


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