En busca de explicaciones un día después de un trágico incendio en una iglesia

‘Habrá experiencias de resurrección a partir de esto’ dice un obispo

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Dec 3, 2013
Miembros del Departamento de Bomberos de Ocean City llevan a una de las víctimas extraídas del edificio en llamas hasta una ambulancia que espera en la avenida Baltimore, Ocean City, el martes 26 de noviembre por la mañana. Foto de Grant L. Gursky.

Miembros del Departamento de Bomberos de Ocean City llevan a una de las víctimas extraídas del edificio en llamas hasta una ambulancia que espera en la avenida Baltimore, Ocean City, el martes 26 de noviembre por la mañana. Foto de Grant L. Gursky.

[Episcopal News Service] En lugar de celebrar una eucaristía la víspera del Día de Acción de Gracias en la mañana del 27 de noviembre, los miembros de la iglesia episcopal de San Pablo del Mar [St. Paul’s by-the-Sea Episcopal Church] seguían anonadados después de que un incendio ocurrido  en las dependencias de la iglesia la mañana anterior causara dos víctimas fatales, entre ellas el rector.

El Rdo. David Dingwall, que habría cumplido 51 años el 26 de diciembre, falleció horas después de ocurrido el incendio en el área de oficinas de la iglesia situadas en la calle 3ra y la avenida Biltmore en Ocean City, Maryland.

El Rdo. David Dingwall, que habría cumplido 51 años el 26 de diciembre, falleció horas después de ocurrido el incendio en el área de oficinas de la iglesia situadas en la calle 3ra y la avenida Biltmore en Ocean City, Maryland.

El Rdo. David Dingwall, que habría cumplido 51 años el 26 de diciembre, falleció horas después de que se produjera el incendio en el área de oficinas de la iglesia, localizada en la esquina de la calle 3ra. y la avenida Baltimore en Ocean City, Maryland. Aún faltaba por identificar la mujer que murió en el lugar de los hechos, según varios informes noticiosos.

El incendio comenzó cuando una persona envuelta en llamas entró en las oficinas del ministerio de Cayado del Pastor [Shepherd’s Crook], situado en el edificio de la rectoría que es parte de la propiedad de la iglesia. El Cayado del Pastor proporciona alimento y ropa los martes, jueves y sábados por la mañana.

James “Bud” Shand, obispo de la Diócesis de Easton, dijo a Episcopal News Service en una entrevista telefónica el 27 de noviembre, que le habían dicho que una persona cuyas ropas se habían incendiado entró corriendo de la calle a las oficinas de la iglesia. El municipio de Ocean City en un comunicado de prensa divulgado a mediodía del 27 de noviembre, identificó al hombre como John Raymond Sterner, de 56 años y vecino de Ocean City.

Sterner “abrazó” a una voluntaria que estaba allí preparándose para abrir el local para la distribución de alimentos del martes, dijo Shand. Un hombre de la oficina “intentó derribar al hombre a fin de hacerlo rodar y sacarlo fuera, pero no pudo acercársele porque el calor era demasiado intenso”.

El hombre que intento detener al hombre incendiado también sufrió quemaduras, agregó Shand.

Los agentes no confirmaron esos detalles en su informe y no identificaron a la mujer que sigue siendo tratada por las quemaduras, ni al otro hombre. A Sterner se le declaró muerto en la escena de los hechos.

Según Shand, Dingwall estaba en su oficina del segundo piso cuando estalló el incendio y sufrió inhalación de humo. El municipio dijo que a Dingwall lo encontraron “durante un registro inicial del segundo piso del edificio, donde el humo era espeso y el calor intenso”. El sacerdote, que se encontraba inconsciente, fue extraído inmediatamente del edificio, tratado en la escena por paramédicos y trasladado al Hospital General Atlántico [Atlantic General Hospital] donde más tarde falleció.

Si bien la causa exacta del incendio sigue estando sujeta a investigación, el comunicado de prensa decía que los investigadores sospechaban de la existencia de una substancia combustible debido a la rápida propagación del fuego.

“Una evaluación inicial de los daños indica que el incendio afectó significativamente la primera y segunda plantas de la oficina, además de reportarse daños generalizados y debido al humo a través de la primera planta del edificio de la rectoría”, decía el municipio en su comunicado de prensa.

Los bomberos de Ocean City luchan por extinguir un incendio en la rectoría de la iglesia de San Pablo del Mar, en la mañana del martes 26 de noviembre. Foto de Grant L. Gursky.

Los bomberos de Ocean City luchan por extinguir un incendio en la rectoría de la iglesia de San Pablo del Mar, en la mañana del martes 26 de noviembre. Foto de Grant L. Gursky.

Varios sacerdotes episcopales de la zona respondieron a la noticia del incendio en San Pablo. El sacerdote de la iglesia del Espíritu Santo [Church of the Holy Spirit], otra iglesia episcopal de Ocean City, se presentó en el lugar para ministrar a los socorristas, según dijo el obispo, y otros fueron al hospital donde trasladaron a las víctimas. Uno de esos sacerdotes ungió a Dingwall esa tarde, dijo Shand.

Shand, que acudió a la iglesia después del incendio, se dirigía al Hospital General Atlantic, en Berlin, Maryland —luego de visitar a una víctima de quemaduras en otro hospital— para ver nuevamente a Dingwall, cuando le avisaron que el sacerdote había fallecido.

La parroquia estaba “conmocionada” y “tambaleante” el día después del incendio, dijo el obispo. El guardián menor se reunió con la compañía de seguros esta mañana para evaluar la extensión de los daños. El municipio catalogó los daños sufridos por la iglesia de “mínimos a sin importancia”. Los informes noticiosos dijeron que el santuario estaba intacto, pero que había sufrido daños ocasionados por el humo.

“No sabemos qué pasa por las mentes de la gente, por qué hacen lo que hacen y por qué infligen dolor y lastiman a otras personas de la manera que lo hacen. ¿Por qué ese hombre hizo eso? No lo sé”, dijo Shand. “Pero tenemos que vivir con el bien y con el mal, con las tinieblas y con la luz… habrá experiencias de resurrección a partir de esto. Podría ser difícil, pero saldremos adelante. Esta congregación se hará más resistente con el tiempo”.

San Pablo del Mar en Ocean City, Maryland, antes del incendio.

San Pablo del Mar en Ocean City, Maryland, antes del incendio.

La iglesia de San Pablo, un templo neogótico de tablillas de madera, data de 1900, pero los oficios episcopales comenzaron en Ocean City en 1878, sólo tres años después de que el primer hotel abriera en la isla, según la historia que aparece en la página web de la iglesia.

El edificio donde ocurrió el incendio también es sede del Centro Comunitario de Puertas Rojas, un ministerio de San Pablo.

“Lamentamos la pérdida de nuestro rector y sacerdote, el padre David Dingwall, y oramos también por todos los afectados”, incluidas las víctimas no identificadas, la que murió y la sufrió lesiones graves, dijo el centro comunitario en su página de Facebook.

El municipio dijo que el centro comunitario experimentó “daños de mínimos a sin importancia”.

Gran parte de Ocean City está de duelo. Los feligreses de San Pablo, así como otros miembros de la comunidad de Ocean City, se reunirán para un servicio de oración en la iglesia luterana de San Pedro [St. Peter’s Lutheran Church] en la noche del 27 de noviembre. Shand dijo que él y el Rdo. Heather Crook, canónigo del Ordinario, asistirán a ese oficio “para estar allí a disposición de los fieles de San Pablo del Mar.

Amy Morgan, administradora de la oficina de San Pedro, dijo a Episcopal News Service en una entrevista telefónica, que una de las feligresas de la iglesia luterana fue de los primeros en acudir a la escena del siniestro y que quedó “muy conmocionada por todo”. De su conversación con esa mujer, agregó Morgan, a ella y a Gregg Knepp, el pastor de San Pedro, se les ocurrió la idea de auspiciar un oficio de oración  para los miembros de San Pablo y “para que saliéramos como comunidad a mostrar nuestro apoyo”.

Morgan se  puso en contacto con la Rda. Penelope Morrow, diácona de San Pablo, para ver si la parroquia querría celebrar ese culto, y contó que también llamó a Cook. “No queríamos ser entrometidos; no queríamos lastimar a nadie. Sencillamente queríamos mostrar nuestro afecto y nuestro apoyo”,  comentó ella.

El servicio incluirá una “ofrenda de amor” que se le dará a la diócesis para que la use en San Pablo, explicó Morgan.

Morgan añadió que las horas transcurridas después del incendio han sido “surreales”, porque, si bien uno oye las noticias acerca de cosas “estrafalarias”, cosas como éstas suceden en otra parte, “uno nunca piensa que van a suceder aquí”.

“Eso me llevó a ir a casa y darle un fuerte abrazo a mi hija”, dijo Morgan, quien más de una vez tuvo que hacer una pausa para serenarse durante la entrevista.

Ocean City es un balneario popular localizado en el extremo sur de la isla de Fenwick, una barrera litoral de la costa de Maryland que se extiende hacia el norte a lo largo de Delaware. Tiene una población anual de aproximadamente 7.100 personas, pero aumenta a más de 300.000 en el verano. El pueblo es muy unido, dijo Morgan, y las iglesias de la zona con frecuencia se reúnen para atender las necesidades de la comunidad.

“Cuando hay necesidad, uno realmente ve que aflora el corazón de esta comunidad”, dijo ella. “Es por eso que amo este lugar”.

Chris Larmore, jefe del Cuerpo de Bomberos de Ocean City, calificó lo ocurrido el 26 de noviembre como “un día muy trágico para nuestra comunidad”.

“Estamos agradecidos a las numerosas agencias que nos han ayudado durante nuestra respuesta y especialmente agradecidos a todo el personal de seguridad pública que ayudo a evitar que este incendio cobrara más vidas”, dijo él en el comunicado de prensa del municipio.

La iglesia luterana de San Pedro y muchas otras iglesias de la zona han ofrecido su espacio cultual a San Pablo, dijo Shand, y la vecina iglesia católica romana de Santa María Estrella del Mar-Santo Salvador [St. Mary Star of the Sea-Holy Savior Roman Catholic Church] brindó su templo para celebrar los funerales del sacerdote. Ese oficio tendrá lugar probablemente la próxima semana, dijo el obispo, dependiendo de cuándo las autoridades competentes entreguen el cadáver de Dingwall.

El personal de la Oficina del Médico Forense de Maryland, en Baltimore, está practicando autopsias “para determinar la manera y la causa” de la muerte de Dingwall y de Sterner, dijo el municipio en su comunicado.

Shand agregó que toda la Iglesia Episcopal y otras denominaciones han sido “muy generosas” en sus ofertas de ayuda y oraciones.

Dingwall se mudó a la costa oriental de Maryland en 2003 luego de haber prestado servicios en tres parroquias de la provincia canadiense de Columbia Británica donde él se había criado. Lo recibieron en la Iglesia Episcopal, proveniente de la Iglesia Anglicana de Canadá, en 2005, según su biografía que aparece en la página web de la iglesia. “El está particularmente agradecido por este tiempo en la medida en que el pueblo de la parroquia le facilitó una amable introducción a la vida de la Diócesis de Easton, a la Iglesia Episcopal y, acaso lo más importante, a la vida de la Costa Oriental”, dice la biografía.

A Dingwall lo sobreviven su esposa Brenda, sus tres hijos y su perra Minnie. Todos sus hijos viven en el área, según Shand.

“Todo el mundo está en shock. Todo el mundo se siente devastado por su familia”, dijo Amanda Cropper —miembro de la junta parroquial que está a cargo del edificio y de los terrenos de la iglesia— en declaraciones a la Prensa Asociada. “Él fue un firme defensor de aquellos que no son afortunados en la vida”.

Y añadió: “Le echaremos mucho de menos, pero para mí en un aspecto más personal… tenía un sentido del humor devastadoramente endiablado”.

La congregación era “leal” a Dingwall y su liderazgo, dijo el obispo, y el sacerdote llegaba extraordinariamente a la comunidad”.

“David les hacía presente los mandamientos del Señor” de alimentar a los hambrientos, de darle abrigo a los necesitados y de darle ropa y agua a los que no las tenían.

San Pablo tenía un “extraordinario ministerio para las personas extraviadas y desplazadas de Ocean City, y hay muchísimas”, añadió Shand.

Durante años, la parroquia ha servido una comida el Día de Navidad y en la comida del año pasado recibió entre 600 y 700 comensales, con unas 1.000 comidas para llevar fuera, según contó Shand.

El incendio, especialmente por producirse dos días antes de Acción de Gracias, “dejará una huella indeleble en las mentes de Ocean City y de San Pablo” afirmó el obispo.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.


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