La Convención acepta un plan trienal de gastos de $134 millones

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Jul 13, 2018

[Episcopal News Service – Austin, Texas] Después de rechazar tres enmiendas que les presentaron, los diputados aceptaron, el 12 de julio, el presupuesto 2019-2021 y lo remitieron a la Cámara de Obispos para su consideración.

Los obispos actuaron minutos después, aproando el presupuesto en una votación a mano alzada sin debate.

El Comité Permanente Conjunto de Programa, Presupuesto y Finanzas [PB&F, por su sigla en inglés] había presentado su propuesta de un presupuesto de $133,8 millones para [el trienio] 2019-2021 durante una sesión conjunta de la Cámara de Obispos y la Cámara de Diputados.

Toda la cobertura de ENS de la 79ª. reunión de la Convención General se encuentra aquí.

El presupuesto refleja las prioridades del Obispo Primado en evangelización, reconciliación y justicia raciales y cuidado de la creación. Esas prioridades ya se conocen como los “tres pilares” de la rama episcopal del Movimiento de Jesús.

También sigue desarrollándose en lo que Steve Lane, obispo de Maine y vicepresidente del PB&F, dijo en la sesión conjunta que es “el fundamento de nuestro continuo ministerio como Iglesia y de nuestros compromisos con otros tanto dentro como fuera de nuestra Iglesia”. Además, incluye la base del “continuo compromiso de la Iglesia con el gobierno conciliar, y los servicios legales, financieros y de otra índole del Centro de la Iglesia [las oficinas denominacionales en Nueva York]”.

De las tres enmiendas propuestas desde el pleno, una pedía traspasar los disputados $650.000 de pagos de director y funcionario asignados al presidente de la Cámara de Diputados para justicia y reconciliación raciales. Las otras dos proponían añadir dinero al presupuesto para apoyar la labor de La Red Episcopal para la Mayordomía, o TENS.

Curtis Hamilton, diputado de Misurí Occidental, le dijo a sus colegas que deberían aceptar su enmienda de no ofrecerle compensación monetaria al presidente de la Cámara de Diputados porque la Iglesia no debía pagarle a más personas cuando el PB&F se enfrentaba con $15 millones más en solicitudes de programa de lo que había recaudado o cubierto.

“Se tomó una decisión de priorizar un asunto de gobierno interno por encima de otras prioridades tales como la justicia y la reconciliación raciales a fin de balancear el presupuesto”, dijo Hamilton.

El diputado Scott Haight, de Tennessee Occidental, objetó la sugerencia de Hamilton diciendo que la Cámara había intentado durante 40 años obtener alguna especie de compensación para su presidente. Parte de ese objetivo era responder al sentir de que “las personas de color han sido, a través del tiempo, desproporcionadamente excluidas de desempeñar ese cargo”. Él instó a lo diputados que no trataran de enfrentar prioridades.

La Rda. Winnie Varghese, diputada de Nueva York se mostró de acuerdo. “Esta enmienda enfrenta dos síes de esta Cámara, uno contra otro”, dijo Varghese, quien dejó el estrado donde fungía de secretaria de votación, para participar del debate.

La Rda. Nina Ranadive Pooley, diputada de Maine, dijo que el esfuerzo para obtener una compensación para la presidente de la Cámara de Diputados era “un asunto de reconciliación racial para esta cámara” porque ofrecer compensación significa que cualquier miembro de la Cámara puede aspirar al puesto. “De cualquier raza, de cualquier etnia, de cualquier género, de cualquier situación socioeconómica”, aseveró.

La jueza Tess Judge, diputada de Carolina Oriental y ex presidente del Comité de Finanzas para la Misión del Consejo Ejecutivo que redactó el anteproyecto del presupuesto para el PB&F, instó a la derrota de la demanda.

“Estamos también muy complacidos de que nuestros obispos se hayan unido y quiera colaborar con nosotros en esto y hacer avanzar esto”, dijo ella. “Pido que la enmienda sea derrotada y que laboremos por la equidad de manera que otros que quieran servir en el papel de presidente de la Cámara de Diputados sean capaces de hacerlo también desde un punto de vista económico”.

La enmienda de Hamilton fue rechazada en un voto de viva voz con un respaldo diseminado.

Ninguna de las enmiendas de los TENS (0116 o 126) de devolver $150.000 al presupuesto tuvo éxito.

El presupuesto 2013-2015 le había dado $385.264 a la organización, que es independiente de la estructura denominacional, definiéndola (en el renglón 138 aquí) como una asociación “en apoyo de una red local para empoderamiento del ministerio de mayordomía en toda la Iglesia” El [presupuesto] 2016-2018 redujo esa cantidad d $150.000, advirtiendo (en el renglón 138 aquí) que la financiación originalmente se había contemplado como un copatrocinio de una sola vez.

La Rda. Candice Frazer, diputada de Alabama que propuso la primera enmienda, dijo que 65 diócesis de la Iglesia Episcopal así como diócesis de otras partes de la Comunión Anglicana pertenecen a TENS y usan sus materiales y adiestramientos en mayordomía. “Mi enmienda simplemente pide que sigamos sosteniendo y valorando la mayordomía como una práctica que nos compete tanto bíblica como tradicionalmente”, afirmó ella.

Ambas enmiendas fueron rechazadas en votaciones de viva voz.

El presupuesto se convierte ahora en el ámbito compartido del PB&F y el Consejo Ejecutivo. Entre una y otra reunión de la Convención, los cánones le asignan la supervisión del presupuesto al Consejo, si bien las Reglas Parlamentarias Conjuntas de la Convención le asignan responsabilidades semejantes al PB&F.

El Consejo elabora presupuestos anuales a partir del plan de gastos que aprueba la Convención General. Normalmente, el Consejo ajusta cada uno de los tres presupuestos anuales basándose en los cambiantes ingresos y gastos. Al menos un miembro del PB&F suele asistir a cada una de las nueve reuniones del Consejo durante el trienio.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora principal y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.


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