El Consejo propone un anteproyecto presupuestario de $137,7 millones para los próximos tres años

El presupuesto de la Iglesia para 2019-2021 espera ser aprobado por la Convención General

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Jan 24, 2018

La Rda Mally Lloyd, a la derecha, miembro del comité que conduce la labor presupuestaria del Comité Permanente Conjunto de Finanzas para la Misión del Consejo Ejecutivo, presenta ante el Consejo el anteproyecto del presupuesto 2019-2021, junto con Tess Judge, presidente del FMM. Foto de Shannon Ferguson Kelly

[Episcopal News Service] El Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal aprobó el 24 de enero un anteproyecto presupuestario de $133,7 millones para el trienio 2019-2021 que está basado en la obligación de las diócesis de la Iglesia Episcopal de contribuir anualmente con el 15 por ciento de sus ingresos operativos.

El presupuesto, que está esencialmente balanceado, con un pequeño superávit de sólo $2.654 dista de ser final y debe ser aprobado por la Convención General cuando ésta se reúna en Austin, Texas, del 5 al 13 de julio. No hay duda de que sufrirá algunos cambios desde ahora hasta entonces.

El presupuesto se basa en el previsto ingreso de $133,7 millones para pagar por una cantidad semejante de gastos. El presupuesto trienal aumentó en aproximadamente $8,7 millones del que aprobó la Convención General de 2015 para el trienio actual 2016-2018.

El anteproyecto del presupuesto aumenta el dinero asignado a la evangelización por encima de lo que se incluía en la iteración más reciente, porque, en palabras de la Rda. Gay Clark Jennings, presidente de la Cámara de Diputados, el Consejo oyó un “toque de clarín”de la Iglesia a hacerlo así. La evangelización es una de las tres prioridades que la Convención General le fijó a la Iglesia en su última reunión en 2015. La versión final del anteproyecto presupuestario del Consejo también incluye aumentos en las otras dos prioridades de justicia y reconciliación raciales y cuidado de la creación.

El Comité Permanente Conjunto de Finanzas para la Misión [del Consejo], que elaboró el presupuesto “se centró en mirar cada partida de este presupuesto porque no es sólo importante que hablemos del Movimiento de Jesús, sino que caminemos el Movimiento de Jesús”, dijo su presidente Tess Judge.

El obispo primado Michael Curry le agradece a los miembros del Comité Permanente Conjunto de Finanzas para la Misión su “labor ardua y fiel y el haber escuchado atentamente” durante la preparación del anteproyecto presupuestario del Consejo para 2019-2021. Foto de Shannon Ferguson Kelly.

El obispo primado Michael Curry dijo durante una conferencia de prensa al término de la reunión que el proceso del presupuesto “refleja a una comunidad que se congrega, hace la ardua labor mientras procura mantener a Cristo en el centro”. El FFM escuchó “profunda y seriamente” al resto del Consejo, a las más de 200 personas que respondieron a una encuesta sobre el presupuesto y al personal denominacional, afirmó él.

Al final, agregó, la labor incluyó encontrar medios “para financiar la obra en la dirección que creemos y oramos que la Iglesia está y debe estar yendo”. Curry dijo que el presupuesto refleja “una Iglesia que avanza” hacia la visión del Movimiento de Jesús que él y la Convención General comenzaron a formular en 2015.

“Es una visión holística de la Iglesia siendo la Iglesia, proclamando las buenas nuevas de Jesús, dando testimonio de él de una forma nueva pero persistiendo en las formas antiguas”, apuntó. “Es la Iglesia siendo la Iglesia de Jesucristo en el mundo actual. Y, ese es el Movimiento de Jesús”.

Jennings dijo durante la conferencia de prensa que la labor del presupuesto era un esfuerzo para reflejar “quienes creemos que somos como Iglesia y a quienes creemos que Dios nos llama a ser la Iglesia”.

La Rda. Susan Brown Snook, miembro del Consejo que preside su Comité Permanente Conjunto de Ministerio y Misión Locales, que supervisa la labor de evangelización de la Iglesia, le agradeció a los miembros del FMM por escuchar a los miembros del Consejo y a otros en la Iglesia y ajustar la financiación a la evangelización.

Los presupuestos trienales de la Iglesia episcopal se financian fundamentalmente a partir de promesas de las 109 diócesis y las tres áreas regionales. La contribución anual en el presupuesto de tres años se basa en el ingreso de una diócesis dos años antes. En el presupuesto actual, las diócesis pueden eximir los primeros $150.000 de ingresos. El anteproyecto presupuestario del Consejo redujo esa exención a $140.000. La exención fue de $120.000 en el trienio 2012-2015.

Por toda una variedad de razones, no todas las diócesis pagan la totalidad de su solicitud. Los compromisos diocesanos para 2016 y 2017 se encuentran aquí.

En la reunión de 2015 de la Convención General, los obispos y diputados cambiaron el sistema voluntario de solicitud presupuestaria diocesana en una evaluación obligatoria, a partir del ciclo presupuestario 2018-2021. Las diócesis pueden solicitar dispensas totales o parciales. Sin una dispensa, una diócesis que no pague la evaluación completa no podrá obtener subvenciones o préstamos de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera (el nombre el nombre legal y canónico con el cual la Iglesia Episcopal está incorporada, funciona empresarialmente y lleva a cabo la misión).

El anteproyecto del Consejo dice que el presupuesto contaría con $89,5 millones en ingresos diocesanos si todas las diócesis de la Iglesia pagaran completamente sus cuotas obligatorias. Sin embargo, el FFM espera que hasta 20 diócesis obtengan dispensas totales o parciales de esos pagos conforme al sistema que  entrará en vigor  en el trienio 2019-2021, hasta un total de $5,9 millones, según la Rda. Mally Lloyd, miembro del Comité Permanente Conjunto de Finanzas para la Misión, del Consejo, que dirige su labor presupuestaria. Por consiguiente, es probable que la contribución diocesana total se nivele en $83,6 millones.

El Comité de Revisión Valorativa del Consejo ha comenzado a conversar con las diócesis que actualmente no pagan el monto total de la evaluación o que esperan pedir una dispensa parcial o total en 2019.

Lloyd le dijo al Consejo que el FFM redujo el monto de dispensas que esperaba en $1,3 millones de la versión del presupuesto con que comenzó a trabajar a principios de la reunión del 22 al 24 de enero actual. El FFM decidió reservar menos que el monto total contabilizado en las dispensas esperadas “de manera que tenemos un ímpetu para empujar a las diócesis a avanzar” no partiendo del supuesto de que todas las dispensas se concederán en las cantidades solicitadas, dijo ella.

Otras de las fuentes importantes de los ingresos que se esperan incluyen $31,7 millones de un 5 por ciento de los intereses ganados por las inversiones de la Iglesia y $10,2 millones en ingresos provenientes de alquileres en el Centro Denominacional de la Iglesia en Manhattan. Una prevista solicitud anual de contribuciones de los episcopales al presupuesto denominacional se espera que recaude $1millón a lo largo de los tres años del presupuesto.

El FFM aplicó el ingreso adicional que encontró en los renglones de gastos del presupuesto. Entre las mayores adiciones a su versión anterior del anteproyecto presupuestario es la de $1,86 millones a las partidas  para evangelización, incluido el dinero para un nuevo cargo en el personal. El comité también eliminó una solicitud anterior de que los miembros del personal que trabajan en la evangelización redujeran $400.000 de su presupuesto 2019-2021.

También se asignó dinero para  nuevo miembro del personal tanto para el trabajo de justicia y reconciliación raciales de la Iglesia como para el del cuidado de la creación.

El presupuesto también incluye dinero para pagar un salario de jornada completa y beneficios al presidente de la Cámara de Diputados. Ese cargo, que se ocupa por elección en cada reunión de la Convención, nunca ha tenido remuneración. El Presidente tiene un presupuesto de viaje y un asistente asalariado.

El Rdo. Michael Barlowe, secretario general de la Convención, dijo durante una conferencia de prensa posterior a la reunión, que la función del presidente de la Cámara de Diputados había evolucionado en las últimas décadas junto con la función del Obispo Primado. El tema de remunerar a ese funcionario se ha estado discutiendo durante décadas, añadió él, y el Equipo de Trabajo para el Estudio del Liderazgo de la Iglesia  y la Compensación ha llegado a la conclusión de que ser presidente de la Cámara de Diputados es ahora un empleo de jornada completa. Los partidarios del cambio dicen que hacer del cargo un puesto remunerado ampliará el número de personas capaz de aspirar a él.

Nuevas medidas en el proceso presupuestario

Según las reglas conjuntas de la Convención General (II.10.c.ii en la pág. 227 aquí), el Consejo debe darle su anteproyecto presupuestario al Comité Permanente Conjunto de Programa, Presupuesto y Finanzas  (PB&F) de la Convención General no menos de cuatro meses antes del inicio de la Convención General (esencialmente en febrero del año de la convención). El PB&F se reunirá del 5 al 7 de febrero para comenzar a trabajar en el anteproyecto del presupuesto.

  • El PB&F utiliza el anteproyecto presupuestario y cualquier legislación aprobada o sujeta a la consideración de la Convención General para crear una propuesta presupuestaria final. Los comités legislativos de la Convención y el PB&F comenzarán a reunirse en Austin, Texas, el 3 de julio de 2018, antes de la reunión de la Convención que sesionará del 5 al 13 en la ciudad capital de Texas. Habrá al menos una audiencia abierta, programada actualmente para la noche del 5 de julio.
  • El presupuesto del PB&F debe presentarse a una sesión conjunta de las cámaras de Obispos y de Diputados a más tardar el tercer día antes de la fecha fijada para el fin de la Convención. Según el calendario provisional de la Convención, esa presentación está programada para que tenga lugar el 11 de julio a las 10:30 P.M. (hora local).
  • Las dos cámara debatirán y votarán luego el presupuesto por separado. Ambas cámaras deben aprobar la misma versión del presupuesto, el cual entra en vigor a principios de 2019.
  • El Consejo Ejecutivo elabora presupuestos anuales a partir del plan de gastos que la Convención General aprueba como presupuesto trienal. Usualmente, el Consejo ajusta cada uno de los tres presupuestos anuales basándose en los cambios de ingresos y gastos.

Resúmenes de todas las resoluciones que el Consejo aprobó en esta reunión se encuentran aquí.

Algunos miembros del Consejo enviaron mensajes de Twitter a través de la etiqueta #ExCoun.

La reunión del 22 al 24 de enero tuvo lugar en el Centro de Conferencias del Instituto Marítimo en los suburbios de Baltimore, Maryland.

El Consejo Ejecutivo lleva a cabo los programas y políticas adoptadas por la Convención General, según el Canon I.4 (1). El Consejo está compuesto de 38 miembros, 20 de los cuales (cuatro obispos, cuatro presbíteros o diáconos y 12 laicos) son elegidos por la Convención General, y 18 por los nueve sínodos provinciales (un clérigo y un laico cada uno) por períodos de seis años, además del Obispo Primado y el Presidente de la Cámara de Diputados [que son miembros ex oficio]. Además, el vicepresidente de la Cámara de Diputados, el Secretario, el Director de Operaciones, el Tesorero y Director de Finanzas tienen asiento y voz, pero no voto.

— La Rda. Mary Frances Schjonberg es jefa de redacción interina de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.


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