Un panel se concentra en el ‘instrumento de poder del desarrollo sostenible’ para mujeres y niñas

El evento tiene lugar al mismo tiempo en que sesiona la Comisión de Naciones Unidas sobre la Condición de la Mujer

Por Lynette Wilson
Posted Mar 17, 2016
De izquierda a derecha, Rosemary Williams, la moderadora, y las panelistas Caroline Herewini, Dana Dankin, Rda. Paula Nesbitt y Ann Smith, durante un panel sobre “Desarrollo sostenible: instrumento de poder para mujeres y niñas”. Foto de Lynette Wilson/ENS

De izquierda a derecha, Rosemary Williams, la moderadora, y las panelistas Caroline Herewini, Dana Dankin, Rda. Paula Nesbitt y Ann Smith, durante un panel sobre “Desarrollo sostenible: instrumento de poder para mujeres y niñas”. Foto de Lynette Wilson/ENS

[Episcopal News Service] Empoderar a las mujeres y niñas desde abajo es posible para cambiar a comunidades completas: reducir la pobreza y los índices de violencia doméstica y garantizar que las niñas reciban educación. Incluso es posible cambiar a los hombres.

“Creo que el desarrollo económico nunca será una realidad a menos que alcance a las mujeres y a las niñas”, dijo Dana Dankin —fundadora de Consorcio de Mujeres [Women’s Trust] una organización que funciona en Ghana y que capacita a mujeres y niñas a través de microempresas, educación y acceso a la atención sanitaria—, durante un panel sobre desarrollo sostenible que tuvo lugar el 16 de marzo.

Trabajando con mujeres, desarrollando relaciones “bajo el radar”, fuera de la vista de la corrupción, continuó Dankin, es posible proporcionarles a las mujeres y las niñas los recursos y un marco para que construyan su propio camino para escapar de la pobreza.

Dankin compartió su experiencia de más de 20 años en un evento paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Condición de la Mujer centrado en “El desarrollo sostenible: instrumento de poder para mujeres y niñas”. Las panelistas presentaron sus colaboraciones con el desarrollo sostenible, describiendo específicamente cómo contribuye al empoderamiento económico de mujeres y niñas.

Además de servir de plataforma para compartir historias acerca de lo que funciona en este terreno, el panel se propuso aglutinar en una red a personas que con frecuencia trabajan aisladamente para lograr fines semejantes, dijo la moderadora Rosemary Williams, fundadora y directora de Perspectiva de Mujeres [Women’s Perspective] una organización sin fines de lucro con sede en Connecticut  que ofrece programas educativos centrados en el empoderamiento económico de mujeres y niñas en todo el mundo.

Auspiciado por Perspectiva de Mujeres y Empoderamiento de Mujeres Anglicanas, el evento se celebró en el Auditorio del Ejército de Salvación, a unas 10 cuadras al norte de la sede de Naciones Unidas donde están teniendo lugar las discusiones oficiales de la UNCSW. Williams, miembro fundadora de Empoderamiento de Mujeres Anglicanas y miembro de la iglesia episcopal de San Pablo [St. Paul’s Episcopal Church] en Fairfield, Connecticut, ha sido banquera y como promotora, durante mucho tiempo, del empoderamiento económico de las mujeres, escribió un manual de capacitación sobre el tema, del cual cada una de las personas asistentes recibió un ejemplar.

Durante la sesión de preguntas y respuestas que siguió a las presentaciones iniciales y a un ejercicio de meditación, una mujer le preguntó a Dankin lo que había querido decir antes cuando habló de cambiar a los hombres. Ella aclaró su anterior comentario diciendo que las mujeres, en la medida en que comiencen a ganar dinero y a proveer sostén a sus familias, liberan de presión a los hombres y cambian la dinámica familiar y comunitaria. En algunos casos, dijo, los hombres se han convertido en socios de las actividades empresariales de sus esposas.

La Rda. Paula Nesbitt, ex presidenta del Comité sobre la Condición de la Mujer del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, es una investigadora académica que estudia las mujeres y el trabajo, en particular mujeres sacerdotes en las tradiciones episcopal y universalista unitaria. También ha trabajado sobre temas tales como la salud materna, la violencia contra las mujeres y la trata de personas, así como el empoderamiento, y encuentra que se necesitan tres instrumentos para la transformación: la educación, el fin de la explotación y el empoderamiento mediante grupos interconectados de mujeres.

Ella recomendó que los asistentes leyeran un artículo publicado el 12 de marzo en The Economist, el cual trata acerca de la “economía feminista” y pinta un cuadro preciso de las experiencias de las mujeres a lo largo de los últimos 30 años.

Otra panelista, Caroline Herewini, directora ejecutiva del Te Whare Tiaki Wahine Refuge, habló de lo que ha sido semejante para los pueblos indígenas de Nueva Zelanda, los maoríes. Antes de que Nueva Zelanda fuera descubierta por el explorador holandés Abel Tasman y cayera bajo influencias occidentales, los indígenas habían creado una sociedad sostenible,  tenían barcos de vela y habían establecido comercio con Australia; además, habían desarrollado una cultura donde “las mujeres se consideraban sagradas y los hijos erran dones de Dios”, pero al cabo de 100 años de colonización, los pueblos indígenas comenzaron a perder su cultura y su modo de vida.

Antes de 1997, dijo ella, no había albergues para mujeres, específicamente para mujeres indígenas; ahora los maoríes tienen su propia red de albergues con programas para mujeres indígenas concebidos e implementados por mujeres indígenas, agregó.

Ann Smith, la última de las panelistas en intervenir, habló acerca de sus 30 años de experiencia trabajando a favor del empoderamiento de las mujeres y la paridad de los sexos a nivel global, y más recientemente en el desarrollo de programas de acceso para mujeres indígenas con vistas a abordar el racismo y el sexismo institucionales interiorizados.

En el desarrollo del programa, explicó ella, en lugar de crear un cronograma, crearon un círculo.

“En un círculo, todo el mundo es igualmente valioso, dijo Smith.

Mujeres de toda la Iglesia Episcopal y de todo el ámbito de la Comunión Anglicana, que representan a más de 20 países, se han reunido en Nueva York para asistir a la 60ª. sesión de la UNCSW del 14 al 24 de marzo.

Otros artículos de ENS sobre la participación de mujeres anglicanas y episcopales en la UNCSW se encuentran aquí.

— Lynette Wilson es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducido por Vicente Echerri.


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