Griswold moderará la reunión entre profesores y administradores del Seminario Teológico General

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Oct 15, 2014

[Episcopal News Service] El ex obispo primado Frank Griswold moderará la reunión del 16 de octubre entre los administradores del Seminario Teológico General (GTS) ocho profesores cuyo empleo es el centro de la controversia que conlleva quejas sobre la conducta del decano y presidente de la escuela.

Los administradores del seminario convinieron, durante una teleconferencia el 13 de octubre, sostener un debate con moderador a fin de lograr mayor claridad, entendimiento y reconciliación, según Mark Sisk (obispo jubilado de Nueva York) que preside la junta de administradores.

Una reunión entre los administradores y los profesores ya estaba programada para el 16 de octubre. El agregarle un moderador es una variante nueva, al parecer sugerida por los profesores y aceptada por la junta. La junta le pidió a Griswold que desempeñara ese papel.

Cuando Sisk le escribió a los ocho profesores el 1 de octubre reiterándoles una oferta que, según dijo, ya se les había hecho con anterioridad, expresó que la reunión tenía que ser “totalmente confidencial y que nadie que participara en ella haría uso de nada de lo que en ella se dijera”.

El conflicto entre el Muy Rdo. Kurd Dunkle, que se convirtió en decano y presidente en julio de 2013, y ocho de los 11 miembros del profesorado del seminario que tiene casi 200 años de existencia, se hizo público a fines de septiembre cuando circularon correos electrónicos y cartas de los profesores salientes a los estudiantes en que los primeros anunciaban que cesaban de trabajar.

Los profesores Joshua Davis, Mitties DeChamplain, Deirdre Good, David Hurd, Andrew Irving, Andrew Kadel, Amy Lamborn y Patrick Malloy le escribieron a la junta el 17 de septiembre para resumir sus problemas con Dunkle. Ellos describieron lo que el seminario más tarde llamó “presuntas declaraciones inadecuadas y de acoso por parte del Decano”. Los ocho también señalaron que la manera en que [el Decano] dirige al profesorado y al personal, así como sus relaciones con los estudiantes, han creado un clima de “profundo desaliento, ansiedad, hostilidad, temor y represalias” en la comunidad del GTS.

Los ocho profesores presentaron una lista de cinco decisiones que querían que los administradores tomaran, a saber:

* Nombrar un comité de miembros de la junta, aprobado por el profesorado, para reunirse con los ocho durante la reunión de octubre de la Junta de Administradores.

* Darle al profesorado inmediata supervisión del currículo, el calendario, el culto y la totalidad del programa de formación del seminario.

* Contratar una persona de afuera para el apoyo pastoral del personal, los estudiantes y los profesores; y nombrar un decano del cuerpo estudiantil.

* “Restaurar y garantizar” que el profesorado obtenga un debido proceso [de participación] en relación con los nombramientos, el culto, la formación y la implementación del currículo y que le dé al decano docente autoridad para “implementar adecuadamente el programa académico” conforme a las normas de la Asociación de Escuelas de Teología (ATS) y la Declaración del Camino de la Sabiduría del profesorado; y

* Contratar a un recaudador de fondos para comenzar una campaña de obtención de capital.

“Puesto simplemente, queremos informarles respetuosamente que si el decano Dunkle continúa en su puesto actual, entonces nosotros no podremos continuar en el nuestro”, le dijo el grupo a los administradores.

Una semana después, Sisk le escribió a los administradores, a Dunkle y a los profesores, para decirles que la junta había contratado al bufete de abogados Covington and Burling “para determinar las bases de las presuntas declaraciones inadecuadas y de acoso de parte del Decano”.

Al día siguiente, los ocho profesores calificaron esa decisión como un rechazo “a tratar el meollo de la cuestión” y anunciaron que dejarían de trabajar a partir del 26 de septiembre y que no regresarían a trabajar hasta que la junta como un todo programara inmediatamente una ocasión para encontrarse con ellos durante la reunión de los administradores en octubre.

Y agregaron que habían creado el Sindicato de Profesores del Seminario Teológico General y que habían contratado a un abogado.

El comité ejecutivo de la Junta de Administradores del Seminario hizo saber el 30 de septiembre que “después de mucho orar y deliberar y luego de consultar con nuestro consejero legal” sus miembros habían “aprobado con gran pesar aceptar las renuncias” de los ocho miembros del profesorado.

Los profesores han dicho que ellos nunca presentaron sus renuncias.

Los ocho que se encuentra en el centro de la controversia pertenecen a una lista de 11 que componen el profesorado [del seminario] además de Dunkle. El Seminario General tiene cuatro catedráticos titulares y once profesores adjuntos, dijo a ENS Chad Rancourt, portavoz del Seminario. Esto no incluye a ninguno de los instructores que puedan traerse para impartir clases que antes eran competencia de los ocho.

Ochenta y seis estudiantes están matriculados en el semestre actual, dijo Rancourt. El Seminario General espera poder completar todas sus clases de este período. De las 23 clases programadas, 13 no se vieron afectadas por la salida de los profesores. El Seminario ha tratado de cubrir las 10 restantes, explicó él, “recurriendo al resto de los profesores titulares y a notables eruditos del área metropolitana de Nueva York”.

La escuela se encuentra actualmente en su receso de otoño y en sus días de lectura hasta el 20 de octubre. La junta de administradores celebrará el 17 de octubre su reunión anual.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.


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