Arrestan a clérigos episcopales por entrar en propiedad de la iglesia de La Trinidad en Nueva York

Por Sharon Sheridan
Posted Dec 19, 2011

Foto/REUTERS/Andrew Burton

[Episcopal News Service] El obispo jubilado George Packard y al menos otros dos sacerdotes episcopales fueron arrestados el 17 de diciembre luego de penetrar en un terreno cercado propiedad de la iglesia episcopal de La Trinidad en Wall Street. El ingreso en el terreno de la iglesia,  situado en la plaza Duarte en el Bajo Manhattan, fue parte del evento “17D, Recobrar los espacios públicos” [17D Take Back the Commons”] con que el movimiento Ocupar Wall Street (OWS) se proponía celebrar los tres meses de su surgimiento.

Foto/REUTERS/Andrew Burton

Una transmisión instantánea de vídeo mostraba al ex obispo episcopal para las Fuerzas Armadas y los ministerios federales, revestido con su sotana púrpura y luciendo su cruz pectoral, en el momento de trepar por una escalera que los manifestantes habían recostado a la cerca, y luego al saltar dentro de la propiedad. Esto tuvo lugar alrededor de las 3:30 P.M. hora local. Packard fue el primero en ingresar al lugar. Otros manifestantes le siguieron, entre ellos el Rdo. John Merz y el Rdo. Michael Sniffen, sacerdotes episcopales de la diócesis de Long Island.

Poco después, la policía entró en el área y arrestó al menos a 50 personas. Según se informa, Merz fue arrestado con Packard. Sniffen tenía en ese momento una entrevista por vía telefónica con ENS que terminó abruptamente. A las 11 P.M., él confirmó que subsecuentemente también había sido arrestado. Poco antes de medianoche, Brook, la esposa de Packard, dijo a ENS vía Internet que su marido había sido puesto en libertad y se encontraba camino a casa.

OWS había estado cabildeando con La Trinidad para que le permitieran usar el terreno propiedad de la iglesia como campamento de invierno, luego de que los desalojaran del parque Zuccotti, cercano a la iglesia, el pasado 15 de noviembre. La iglesia rehusó, aduciendo la falta de instalaciones en el lugar y su contrato con el Consejo Cultural del Bajo Manhattan que usa el terreno para periódicas instalaciones de arte. Packard había estado mediando para obtener un acuerdo entre los miembros de OWS y La Trinidad.

“La Trinidad de Wall Street no se reuniría con [los representantes de] Ocupar Wall Street. Rehúso hacerlo”, dijo Brook Packard en una entrevista telefónica poco después de las 7 P.M. del 17 de diciembre. “Cuando La Trinidad cerró sus oídos y rehusó negociar, quedaba abierto el camino de la desobediencia civil”.

El 17 de diciembre, OWS había invitado a los manifestantes a asistir a “una fiesta de barrio y una re-ocupación” en la esquina de la Sexta Avenida y la Calle Canal, el sitio propiedad de la iglesia de La Trinidad cercano al túnel Holland, a partir del mediodía. Se había programado que el evento incluyera algún espectáculo in situ además de actuaciones transmitidas por la estación de radio WBAI: “Desde las ondas radiales hasta el subterráneo reunámonos una vez más para decir que estamos aquí para liberar el espacio y que no nos vamos a ir”.

Sniffen le dijo a ENS que él entró en el parque con Packard y otros clérigos episcopales y de otras denominaciones. Por el teléfono se podía oír, en el trasfondo, a la gente cantando “Ei, estamos floreciendo como una rosa” [Lo, how a rose e’er blooming].

Sniffen dijo que le había preocupado que lo arrestaran y que no supo hasta el último momento si entraría en el área cercada.

“Como un asunto de conciencia y de criterio, sentía que tenía que entrar… en solidaridad con estas personas que yo había estado apoyando desde el principio y que estaban corriendo un riesgo enorme para se produjera un diálogo sobre la justicia económica y social”, dijo. “Como sacerdote de todo el pueblo, sentía que era importante estar con ellos, en lugar de mirar, a través de la cerca, como corrían este gran riesgo”.

Un momento después, informaba. “Hay un montón de personas saliendo del parque” y luego “He logrado pasar”.

El vídeo instantáneo de una parte de la cerca dejaba ver a los manifestantes empujando hacia dentro y a los agentes de la policía empujando hacia fuera. El camarógrafo Tim Pool informó que la policía introducía sus garrotes a través de la cerca para obligar a los manifestantes a distanciarse.

“Las personas que se encontraban fuera de la cerca y que no estaban quebrantando la ley estaban en situación mucho más peligrosa que las personas que estaban dentro”, dijo Brook Packard, quien también describió su experiencia en el blog de su esposo. “Estábamos sentados fuera de la cerca. Los policías vinieron y empezaron a empujar la cerca sobre nosotros y a empujar a la gente que estaba sentada”.

“Un policía me miró fijamente y me puso la rodilla en el pecho”, cuenta Brook. Ella le pidió que parara y, y “el me puso la rodilla encima dos veces más. Me empujaron al suelo y luego me levantaron en peso y me tiraron encima de otras personas”.

“No fue a mí sola”, agregó. “Eso es nada [en comparación] con la violencia que los manifestantes han tenido que enfrentar en la medida en que se esfuerzan y logran que este movimiento avance”.

Inspirados por las manifestaciones de la llamada ‘Primavera Árabe’ que prendieron la chispa del cambio político en el Oriente Medio, el movimiento de los ocupas, que protesta contra la codicia y la desigualdad económica, se ha extendido a más de 2.500 lugares en el país y en el mundo. Los funcionarios públicos en muchas ciudades han desmantelado los campamentos, incluido el sitio original del parque Zuccotti. En el evento de Adviento, que tuvo lugar en Nueva York el 3 de diciembre, y en el cual Packard pronunció la invocación, una miembro de OWS, llamada Laura, leyó “un llamado nacional a la reocupación” para el 17 de diciembre.

“Llamamos a todas las ocupaciones desplazadas a través de la nación a reocupar espacios públicos”, dijo ella.

Según dijo Brook Packard, “hay dos cosas que pueden matar este movimiento: la violencia y el no tener un sitio. Y necesitan un sitio”.

Miembros de un grupo de trabajo de OWS al que ella asistía debatían la manera de conseguir el uso del terreno de La Trinidad, “no querían hacerlo en contra de la religión o de las personas de fe” y sí querían dejar sentado que “el objetivo final no era ocupar esta área”, dijo ella. “El resultado final era conseguir un sitio, de manera que, a partir de allí, pudieran ocupar casas desocupadas y sujetas a ejecución hipotecaria para personas sin hogar, en lugar de los bancos”, así como emprender otras acciones.

Los líderes religiosos han diferido respecto a si La Trinidad —que le ha facilitado a OWS el uso de otras instalaciones para reuniones y descanso— debe permitir un campamento en el sitio de la plaza Duarte y si los manifestante deben “ocupar” el espacio sin permiso.

El Rdo. Michael Ellick, de la iglesia Judson Memorial, y uno de los líderes del grupo interreligioso que apoya a OWS, envió una nota por correo electrónico —el 16 de diciembre— a los partidarios del movimiento en la que decía: “Occupy Faith NYC siempre ha apoyado que OWS le solicite [el permiso] a La Trinidad, y que sigan haciéndolo, pero no existe un consenso claro sobre acciones tales como la desobediencia civil. Sin ese consenso, no respaldaremos tales acciones, y los líderes religiosos que elijan individualmente esa vía lo harán de manera autónoma. Dicho eso, los animo a todos ustedes a participar mañana en este evento”.

También el 16 de diciembre, la Obispa Primada, Katharine Jefferts Schori, y Mark Sisk, el obispo diocesano de Nueva York, emitieron sendas declaraciones en que criticaban los intentos de OWS de ocupar la propiedad de la iglesia de La Trinidad sin permiso.

“La congregación de La Trinidad ha decidido que la propiedad conocida como Parque Duarte no es adecuada para el uso del movimiento Ocupar, y que la propiedad permanezca cerrada”, escribió Jefferts Schori. “Otras instalaciones de La Trinidad siguen abiertas  en apoyo al movimiento Ocupar, por lo cual yo doy gracias. Es lamentable que los miembros de Ocupar  crean necesario provocar la posible acción legal y policial al intentar ingresar [sin permiso] en otra propiedad de la parroquia”.

Desmond Tutu, el arzobispo sudafricano jubilado, emitió dos declaraciones. En la primera  encomiaba a los miembros de OWS como “una voz para el mundo”.

“La iglesia de La Trinidad es una vieja amiga, estimada y valiosa… Por ello me resulta particularmente doloroso enterarme del impasse que están teniendo con la parroquia. Apelo a ella para que encuentre un modo de ayudarles”, dijo.

En su segundo mensaje desalentaba los intentos de ocupar la propiedad. “Mi declaración no debe usarse para justificar el quebrantamiento de la ley”, dijo Tutu. “En un país donde todas las personas pueden votar y las puertas de la Trinidad están abiertas para el diálogo, no es necesario ingresar a la fuerza en una propiedad. Ni es para reforzar o construir barreras más altas entre las personas de fe que buscamos la paz y la justicia. Mi más íntima oración es que las personas puedan colaborar y quedo a la espera [de los frutos] de esa conversación”.

Brook Packard, sin embargo, dijo que La Trinidad, pese a repetidas demandas de OWS, no había estado dispuesta a dialogar directamente con los miembros del movimiento más allá de una reunión reciente con algunos que estaban en huelga de hambre en el intento de conseguir que la iglesia le permitiera a OWS el uso de la propiedad.

“La verdadera historia es ¿por qué La Trinidad no quiso entablar el diálogo?”, preguntó ella. “La Trinidad más que nadie debe conocer su propia historia —particularmente por su apoyo a Desmond Tutu—  de que deben quebrantarse las leyes a fin de que impere la justicia”.

En una declaración del 17 de diciembre, el rector de La Trinidad, Rdo. James Cooper, dijo que la iglesia se sentía “entristecida de que OWS decidiera ignorar los mensajes del día de ayer”, de Jefferts Schori, Tutu y Sisk.

“Los manifestantes de OWS reclaman justicia social y económica. [La iglesia de] La Trinidad ha estado apoyando estos objetivos por más de 300 años”, escribió él. “Los manifestantes quieren mejorar el desarrollo económico y de la vivienda; La Trinidad ha participado activamente en esos empeños en los barrios más pobres de la ciudad de Nueva York y ciertamente en todo el mundo. Sin embargo, no creemos que levantar un campamento en la plaza Duarte amplíe su misión o la nuestra. El solar yermo no tiene instalaciones para sostener un acampamiento en invierno. En buena fe y conciencia, creemos firmemente que eso sería erróneo, inseguro, insalubre y potencialmente perjudicial. Continuaremos proporcionando sitios de refugio y el uso responsable de nuestras instalaciones en la zona de Wall Street”.

Luego de los arrestos en la plaza Duarte, los participantes de OWS comenzaron otra manifestación. El videógrafo Pool reportó que ésta se dirigía hacia la casa de Cooper, pero la policía bloqueó la calle. Los manifestantes entonces se fueron a las calles, atascándose con el tránsito vespertino en la Séptima Avenida y, luego de haber sido temporalmente bloqueados por la policía, se encaminaron a Times Square.

Antes de asistir al evento del 17 de diciembre, dijo Brook Packard, “acordamos que [George] sería arrestado y yo me quedaría en casa”.

“Luego de ese momento realmente aterrador de sentirme aplastada contra la cerca y lanzada por la policía” —contó—, ella fue capaz de andar hasta otro sitio y cantar una canción y hacerle saber a su esposo dónde se encontraba. Él más tarde la llamón desde la “jaula” de la policía.

Reflexionando sobre los participantes de OWS, ella dijo: “Me encanta esa gente. Son notables. Han sido distorsionados por la prensa. Son jóvenes, vitales y brillantes. Hay algunos parásitos, pero eso sucede”.

“Éste es el viento del espíritu que sopla enérgicamente en nuestra vidas”, agregó. “Esto podría haber sido una oportunidad maravillosa para la Trinidad y un momento maravilloso para toda la Iglesia, pero ellos eligieron la propiedad privada por encima de las personas y de los principios”.

—Sharon Sheridan es corresponsal de ENS. Traducido por Vicente Echerri.


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